El poder de La tiza

Siempre que me preguntan a qué me dedico en mi trabajo, una de las respuestas que más me gusta dar es, ‘La tiza’. Es una respuesta muy críptica, pero tiene su origen en la siguiente leyenda urbana.

Érase una fábrica, en la cual detectaron que una máquina no funcionaba como debía, así que llamaron a un ingeniero para que fuese a reparar la maquinaria.

Cuando el ingeniero fue, este se quedó mirando, y oyendo, a la máquina, hasta que finalmente, sacando una tiza de su bolsillo, marcó una pieza, y dijo: ‘Esta pieza está desajustada. Apretadla de nuevo’. Así que los operarios lo hicieron y la máquina volvió a funcionar a la perfección.

Finalmente, cuando le preguntaron que cuánto se debía, este respondió: ‘10.000 euros’. El jefe de la fábrica se enojó, y le dijo: ‘¿10.000 euros por una marca de tiza?’, a lo que el ingeniero respondió: ‘No. Un euro por la tiza, y 9.999 euros por saber dónde hacer la marca’.

Ser ingeniero no se mide en el número de líneas de código que logras escribir en un día, sino en lo capaz que eres de utilizar la tiza cuando es necesaria.

Quizás cobre una jornada entera de trabajo por poner un punto y coma[1]En Java, el símbolo ‘;’ es usado para delimitar instrucciones de código, y un error común es olvidarse de poner uno., pero no me pagas por cada carácter que escribo, sino por saber dónde poner ese carácter.

Referencias

Referencias
1 En Java, el símbolo ‘;’ es usado para delimitar instrucciones de código, y un error común es olvidarse de poner uno.

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